¿ES OBLIGATORIO ACEPTAR EL CARGO DE PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD?

La Junta de Propietarios es el órgano soberano de la comunidad y quien tiene las competencias para decidir sobre cualquier asunto concerniente a ellos. La Ley de Propiedad Horizontal regula también el nombramiento de ciertos cargos personales que actúan como portavoces/representantes de la comunidad, cada uno de ellos con sus funciones asignadas, con el objetivo de facilitar las relaciones vecinales y hacer valer los intereses comunitarios. De todos los cargos contemplados el más importante es el de presidente, puesto que es el único obligatorio que debe existir siempre en todas las comunidades. Se contemplan también otros cargos como vicepresidente, secretario, tesorero, vocal, que pueden existir o no, ya que no son obligatorios. En las comunidades en las que sólo se designa el cargo de presidente es éste quien asume todas las funciones.

El presidente es un órgano de gobierno que debe ser nombrado de entre los propietarios que integran la comunidad. En el caso de que la propiedad en cuestión pertenezca a varias personas, cualquiera de ellas puede ejercer el cargo de presidente. Si la propiedad pertenece a una persona jurídica debe elegirse a uno de sus miembros para que actúe como representante y ejerza el cargo, ya que sólo las personas físicas pueden ejercer como presidente.

El nombramiento de todos los cargos se hará por el plazo de un año, salvo que los estatutos de la comunidad dispongan otra cosa. Como ya hemos señalado, el nombramiento del presidente es obligatorio, y se hará mediante elección por votación de los propietarios o de la forma en que la Junta lo tenga estipulado, que puede ser por sorteo o por turnos rotatorios. 

Puesto que el nombramiento del presidente es obligatorio, cualquier propietario que sea elegido conforme indica la ley debe desempeñar el cargo. No obstante, la ley contempla la posibilidad de que exista alguna causa de fuerza mayor que impida ejercer con diligencia las funciones del cargo. En ese caso el propietario designado presidente podrá solicitar su relevo al juez en el plazo de un mes desde su nombramiento. Si el juez considera justificados los motivos por los cuales se solicita el relevo del cargo designará a otro propietario para ocuparlo.

Afortunadamente, la inmensa mayoría de las veces no es necesario acudir a un juez. El  buen criterio de la Junta de Propietarios se impondrá en la elección de los cargos. No resultaría lógico ni conveniente para la comunidad elegir como presidente, por ejemplo, a un anciano con movilidad muy reducida, ni a una propietaria que reside permanentemente en el extranjero, ya que ambos tendrían dificultades para llevar a cabo muchas de las tareas que deben asumir. Legalmente podrían resultar elegidos, pero sin duda sus circunstancias personales pueden ser consideradas causas justificadas para ser removidos del cargo.

Como reflexión personal me gustaría apuntar que el cargo de presidente no es sólo una obligación de todos los propietarios, sino también un derecho, y así debemos entenderlo. Normalmente contemplamos el papel del presidente como una pesada e incómoda carga. Es cierto que conlleva un esfuerzo extra que debe ser reconocido, pero también le permite a uno participar de la gestión de su comunidad de la forma más directa posible y entablar una relación más cercana con el resto de sus vecinos. Yo soy de la opinión de que si todos los propietarios ejercieran este cargo alguna vez la convivencia vecinal en las comunidades de propietarios sería sin duda mucho más pacífica la mayoría de las veces.